viernes, 26 de agosto de 2016

Verano, verano... Vas terminando...

Hola, ¿cómo están ustedes?

¿Cómo va ese veranito? Sé que alguno de vosotros ya estaréis en las clases de nuevo, o pronto lo estaréis. ¿Qué tal el primer día, compañeros de USA? Yo quería contaros un poco que tal me va, que tal ha estado mi verano y eso.

A mí también me va quedando ya poco tiempo de tiempo estival. Siete días exactos hasta que tenga el examen de recuperación de química. Si os digo la verdad, no sé qué tal me irá. Eso sí, estoy segura de que apruebo. Me saldrá mejor que el de matemáticas el año pasado, eso seguro. Os lo prometo.

Pero no todo ha sido estudiar. Ni mucho menos. A pesar de que no he escrito en el blog, no he parado de escribir. Sigo escribiendo mi libro, aunque ahora está un poco apartado por química; y sigo escribiendo fanfics y relatos cortos. Como, por ejemplo, el de la entrada anterior, La siesta en verano. Es un poco random, pero es para participar en un concurso de relatos de Zenda. Más que por el premio, participo por el hecho de tener un propósito para escribir y como se publica en un blog, pues mejor que mejor. Así vosotros también lo podéis leer. Me falta poder escribir poemas y canciones. Entonces ya sería la caña. xP

También he pasado el verano leyendo, como bien sabréis aquellos que me seguís en Goodreads. Si no lo hacéis, os invito a hacerlo. Sobretodo, mi verano lo ha ocupado Chris Colfer y los gemelos Bailey. Todo el universo de "The Land of Stories" me ha absorbido completamente. A parte, re-leí The Awesome cuando estuve de vacaciones. Y he encontrado un título muy entretenido: "Asesinatos S.L." de Jack London. Todavía no le he terminado pero ya quiero leer más libros de este autor. Encontré el libro de casualidad en una papelería de mi pueblo, en edición de bolsillo. Cuando le termine, haré reseña y sabréis más sobre él. Sigo también leyendo "An Author's Odyssey", el quinto titulo de The Land of Stories.

Arrow también ha ocupado tiempo en mi vida. Estoy casi al día, al acabar esta entrada veré el 4x07. Cada día alucino más... Y yo pensaba que me liaba con el final de la second season de The Flash y como comenzará la tercera... Atención spoiler: Parece ser que veremos al hijo de Joe como Flash.

He estado ocupada con el nail-art. Me encanta pintarme las uñas y el dibujarme cositas. Para cada mínimo evento o fecha señalada, tengo un nuevo diseño planeado en mi cabeza. Faltan muchos diseños, pero podéis ver varios en mi cuenta de Instagram o en mi cuenta de la misma red social especializada para el nail-art.

Ahora viene lo más emocionante: ¡pasé la segunda quincena de julio en Melilla! Estuve de campamento ayer y fue una gozada. Hablar del campamento debería tener otra entrada a parte... ¿Sabéis qué? ... Mañana la tendréis. Pronto hará un mes desde que me despedí de toda la buena gente que allí conocí y de esa bonita ciudad modernista, así que nada mejor que una entrada en el blog para conmemorarlo. Lo que sí os voy a dejar ahora mismo es mi vídeo del Talent Show que hicimos en el campamento. "Las Divas" se titulo mi numero (estoy segura que no es lo que vosotros creéis).

Por último quiero deciros que a pesar de que no habéis sabido nada de mí, he estado como nunca. Han sido unos meses maravillosos, que espero que continuen a pesar de que el verano acabe. Desde hace mucho tiempo, puedo decir que estoy feliz. Y me siento genial al decirlo. Es estupendo. Espero que vosotros también lo seáis. #PositivismoModoOn

Nada más, chicos. Recordad seguirme en Twitter, Instagram, Goodreads y en el blog. A disfrutar de lo que queda de verano y hasta que nos leamos.

Cristina.

LA SIESTA EN VERANO

Otra vez. Vuelta a la rutina. Dejemos atrás las clases, los deberes, los trabajos, etc... Para volver a la rutina veraniega. El calor, los helados, los días más largos... Y los ronquidos. Aquí estoy, como cada verano, intentando concentrarme en algo que no sea la misma canción de cada tarde: los ronquidos de mi padre. Sin otro sitio en el que poder estar a las cuatro de la tarde un caluroso día de julio en un pueblo de la meseta central, tengo como banda sonora para mis lamentos los sonoros ronquidos del hombre que me concibió.

¿Qué tendrá el verano, que por las noches no hay quién duerma; pero aquí está este hombre durmiendo, en pleno día, a 40ºC y sin ventilador o aire acondicionado que le ayude a soportar la calor? Simplemente, no lo entiendo. Todos los grandes científicos se toparon en algún momento de sus delirantes vidas con alguna pregunta a la que no supieron dar respuesta. Yo me topo ante la pregunta de cómo un hombre que ya ha pasado por los 40 varios años, que se queja cada vez que se levanta por la mañana de lo mal que duerme y/o descansa por el calor, es capaz de dormir cuando sobre su cabeza se encuentra el astro rey proporcionándole más calor que del que sufre cada noche. Sí, esa es mi delirante y emocionante vida.

Supongo que tengo la respuesta, pero si estoy en lo cierto; entonces, ¿por qué lo hace? Cada año, no hay un solo año que falle. Cada día, no hay un solo día que falle. A la misma hora, no se retrasa ni un solo minuto (y eso que no utiliza un despertador). Después de comer, se iría a su habitación. Trataría de dormir un poco, sin éxito alguno. A las cuatro en punto, aparecería por la puerta del salón de nuevo, cuál reloj de cuco. Se sentaría y se tumbaría. Cinco minutos estaría atento y después caería rendido en los brazos de Morfeo. Cinco minutos antes de acabar, se despertaría como si nada hubiera pasado y celebraría o no el final como si él mismo fuera el que estuviera allí.

Pensando de nuevo en los científicos, quizá tenga que estudiarlo. Es un fenómeno que se sucede cada año. Se repite como mínimo dos veces al año. Puede que dándole una explicación razonada a partir del método científico, gane reconocimiento en la comunidad científica. Entonces hasta mis profesores tendrían que felicitarme.

Por el momento toca esperar y seguir tratando concentrarme en mi lectura de El maravilloso mago de Oz. Al menos tengo banda sonora para meterme en la historia: los ronquidos serán el tornado y el pedaleo constante será el viento. Parece que tras años repitiéndose, yo también le haya encontrado un uso al Tour de Francia. Ya no solo es un método para echarse la siesta en verano.

Cristina.